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Mostrando las entradas etiquetadas como 3. Bares personales

Douglas Bar

Dr. Luis Beláustegui 2702 (Villa Santa Rita) Estoy a punto de dejar el barrio. Subo en mi auto, pego la vuelta y lo veo. Ahí, justito en la esquina, donde todo buen bar debe estar Fachada clásica. Algo descuidado, pero con la belleza de un café auténtico. Entro con una sonrisa ya instalada en mi cara: la felicidad es tan fácil cuando descubro un bar. Doble puerta vaivén, ventanas de guillotina de madera.  Persianas americanas verdes. Piso de baldosas gastadas. Mesas y sillas de madera clásicas. Manteles de cuerina. Techo despintado. Saco fotos y un cliente me dice "ya no hay boliches así ". Le doy la razón y le cuento que escribo sobre bares. Recuerdo haber leído la historia del nombre. En la manzana de enfrente estuvo la fábrica de cigarrillos Particulares, y en los años '50 fabricaban una marca que se llamaba Douglas. Herencia tabacalera la de este bar ! Me atiende Manuel ( o Manolo),  el dueño actual. Me cuenta que cuando se hizo cargo del bar, ese no...

Café Rivas

Estados Unidos 302 (esq. Balcarce) El amor a primera vista existe, y te puede suceder en el Café Rivas. Al menos eso fue lo que sentí apenas vi su fachada: un edificio antiguo enmarcado por una santa rita fucsia, con un reloj colgante que parece invitarte a detener el tiempo con un café. El Rivas no siempre se llamó así. En la misma locación existió antes, con parecida fisonomía, el bar Los Loros, y en la planta alta funcionaba el café concert El Nacional.  No fue declarado notable, sin embargo está en una esquina histórica, y así lo anuncia  una placa que  señala que en ese sitio se encontraba el vértice S.E del tramado urbano de Buenos Aires, en la fundación de Juan de Garay de 1580. Una vez adentro te encontrás con un espacio íntimo y elegante. He leído varias descripciones en las que se habla de un estilo afrancesado o inglés. A mí me recuerda a los cafés de Viena  por el mobiliario de líneas curvas , su mad era, las lámparas a...

Café Oviedo

Av. Pueyrredón 1384 No es un bar notable. ¿Pero quién puede pasar por sus puertas sin notarlo? Se abre como un ventanal hacia la avenida Pueyrredón, ahí nomás de la esquina con av. Santa Fe. Tiene cerramientos de aluminio, bien a la antigua. Y mucha fórmica, hasta en las paredes, como si fuese una gran casa rodante estacionada. Capturás el espacio de un solo vistazo, sin embargo en un lateral hay una escalera que no exploré, que no sé a dónde lleva. Y mejor así porque puedo imaginar que debe ser por ejemplo un salón privado, o incluso el acceso a la vivienda del propio dueño del bar. El dueño es una de las joyas del local. Porque el mozo me cuenta que es el dueño original, y que "el pibe" (así lo llama cariñosamente) hoy sigue atendiendo con sus 89 años. Se lo ve activo, atento. Se mueve con soltura en su casaca celeste detrás de la barra,  manejando la caja. Habla con los clientes. Ordena. Está en su mundo. El mozo está vestido de forma clásica, uniforme blanco y...

Rodi Bar

Vicente López 1900 (esq. Ayacucho) Siempre llamó mi atención este bar-bodegón  cuya imagen remite a un acogedor bar de barrio. Lo raro es que se encuentra en pleno Recoleta.  La fachada sobria, el nombre poco pretensioso, los mozos clásicos y sonrientes, la barra de madera oscura, las fotos y cuadros de las paredes, y los platos del menú, te llevan a otro contexto: a uno familiar, sencillo y cálido. Muchas veces paré en el Rodi bar en horarios insólitos o inoportunos para tomar un café. ¿Vieron por ejemplo cuando están todos los manteles puestos con el servicio armado para la cena? ¿O cuando ya pasaron más de la medianoche y todos los otros restaurantes están cerrados?. Bueno, ahí, de una u otra forma, siempre me habilitaron una mesa para mi café. El otro día fui especialmente con la intención de escribir esta crónica. Hacía mucho tiempo que no visitaba el lugar. Encontré la fachada recliclada, más límpida, pero con la misma identidad. Entré y pedí un cortado, que me fu...

El Galeno

Marcelo T. de Alvear 2101   El Galeno es un café más de Buenos Aires. Sin embargo es El emporio de los tostados y eso no es poca cosa. Además es el bar al que voy cada vez que me sacan sangre. Entonces se convierte en un rito, en la satisfacción del café con leche que compensa la extracción. Es un bar cálido, con paredes machimbreadas y en la parte superior de los ventanales, tiene unos vidrios corredizos esmerilados color marrón amarillento. Eso hace que la luz en su interior siempre vire hacia el ocaso. Las mesas de fórmica verde con sillas de madera clara pueblan en forma salpicada todo el espacio. No obstante logran que la gente se mueva cómoda. La decoración es ecléctica, sin dejar en claro cuál es el parámetro que la rige. Hay cartones con las diferentes propuestas de platos. En la parte superior un cuadro con una típica casita de la campiña inglesa. Un reloj redondo con marco de madera de la cía Asturiana, detenido en las once menos tres minutos. Una lámi...

Café Cortázar

Cabrera 3797 El café está emplazado en una preciosa esquina de Palermo, en Cabrera y Medrano. Ya desde su fachada parece  invitarte a sumergirte como en un libro, con la curiosidad de quien busca en las letras una verdad que le revele algo de sus propias emociones. Este bar está dedicado a la figura y literatura de Julio Cortázar y eso le imprime un carácter y una estética mágica. Fue inaugurado en diciembre de 2015, es decir, huele a nuevo. Sin embargo, el edificio que ocupa es una casa de 1889 que a mitad de siglo pasado era la carnicería de Don Vichi, transformado luego en la pizzería de Doña Clota y después en el bar Pablo's. Me causa gracia ese destino de nombres cotidianos y barriales, ahora engalanado por el nombre del gran Julio. Hace que el café se me haga más querible y familiar. Una de las cosas que más me gustaron  es que en su diseño interior se jugó con dos imaginarios: por un lado un sector de mesas rectangulares, de fórmica y borde de aluminio, típica...